Cuando empiezas a diseñar placas electrónicas, es fácil cometer errores que no se detectan hasta la fase final. En este artículo quiero compartirte fallos que he visto repetirse en distintos entornos, incluso en equipos profesionales. No se trata solo de teoría: son problemas reales con consecuencias técnicas y económicas.
Subestimar el trazado de alimentación
Un diseño puede parecer correcto en papel, pero si las pistas de alimentación no están bien dimensionadas, el comportamiento del circuito será inestable. Un error común es utilizar pistas demasiado finas o mal distribuidas, lo que genera caídas de tensión o interferencias.
Mi consejo: respeta los anchos mínimos según la corriente estimada, usa planos de masa sólidos y evita trayectos largos innecesarios. La alimentación es la base de todo.
Ignorar el desacoplo de componentes
Veo con frecuencia diseños donde no se colocan condensadores de desacoplo o se agrupan todos en un punto. Esto puede parecer suficiente, pero no lo es. Cada chip necesita su propia protección frente a picos o ruidos locales.
Coloca condensadores cerámicos de bajo valor (0,1 µF) lo más cerca posible de las patillas de alimentación de cada componente. Esa distancia sí importa.
No verificar la señal en condiciones reales
Simular es útil, pero probar con carga y entorno real es obligatorio. Muchos errores aparecen solo cuando el sistema interactúa con el mundo exterior: sensores, motores, interferencias…
Antes de fabricar, hago pruebas con prototipos, cargas equivalentes y condiciones térmicas similares. Esto evita sorpresas costosas al final del desarrollo.
Conclusiones que puedes aplicar desde hoy
Diseñar electrónica no es solo conectar pines. Es prever lo que ocurrirá en cada fase del uso real del sistema. Estos tres errores son básicos, pero evitarlos marca la diferencia entre un diseño funcional y uno problemático. Mi objetivo es ayudarte a que tus proyectos funcionen bien desde el inicio, sin rediseños ni costes ocultos.